Llevamos unos días con los termómetros rozando temperaturas de 40 grados. De hecho la DGT advierte: «Conducir con una temperatura interior de 35 grados tiene un efecto similar a conducir bajo una tasa de alcoholemia de 0,5 gr/l en sangre».
Si dispones de vehículo y no dispones de garaje, probablemente te hayas preocupado de dejarlo a la sombra para que el calor le afecte lo menos posible.
Te contamos de qué manera le perjudica y una serie de precauciones que debes tener en cuenta.
Averías comunes en el funcionamiento
El calor y el verano traen consigo múltiples averías en los vehículos. Fallos en la batería, reparaciones de aire acondicionado, asistencia de emergencias en carretera o reparaciones de aire acondicionado, son algunas de las más frecuentes.
El calor interfiere directamente en el funcionamiento de su vehículo. La evaporación de los líquidos, hace que la circulación disminuya y hace que todos los componentes tengan que “trabajar de más”, por ello es conveniente un buen mantenimiento del coche, tanto interno como externo.
¿Cómo protejo mi vehículo por dentro?
- Usa reflectantes en el parabrisas, el típico parasol. Es una manera que muchos utilizan para mantener el vehículo más fresco y prevenir daños solares, sobretodo en la tapicería.
- Fundas de asiento. Protegen y ayudan a mantener frescos los asientos, sobretodo es aconsejable si son asientos de cuero.
- También si son de cuero, puedes hidratarlo con crema específica para cueros y así dotarles de más vida y un desgaste más progresivo.
¿Cómo protejo mi vehículo por fuera?
- Lavarlo a menudo y mantenerlo limpio, evitan que el vehículo se llene de suciedad que se puede quedar incrustada. Además al lavarlo, refrescaremos la carrocería.
- Buscar la sombra. Como es lógico, siempre que podamos, debemos mantener nuestro vehículo alejado de las horas más fuertes de incisión solar directa.
- Cambiarlo de lugar, especialmente si tiene que “dormir en la calle” es una buena práctica puesto que evitamos que el sol incida siempre en las mismas zonas, protegiendo la pintura y evitando esos desvanecimientos de color o quemaduras en ciertas zonas producidas por el sol incidente.
El calor es una de las principales causas del envejecimiento exterior de los coches
La pintura, molduras, gomas, salpicadero, faros o pilotos son partes afectadas directamente por las radiaciones solares, viéndose afectados y perdiendo brillo y color.
Amarillo, rojo, blanco y negro son los tonos que peor llevan esta exposición solar, tendiendo a perder saturación y quedar más apagados con el paso del tiempo.
¿Y si ya es demasiado tarde?
Si tu vehículo ya ha sufrido estas consecuencias a causa de la radiación UV, lo único que te podemos proponer es contar con un taller de plancha y pintura de confianza al que puedas acudir.
En nuestro taller, cada vez son más los propietarios/as que se animan a darle una segunda vida a sus coches descoloridos, con la pintura bastante dañada por la incisión solar y también a los faros, plásticos y molduras afectadas.
Te dejamos unas imágenes de un trabajo de reparación general a un vehículo Audi, en el que el efecto del sol había propiciado bastantes desperfectos, sobretodo en el capó.
Visita aquí nuestra galería para ver los resultados de otras reparaciones 🙂
AUTOCIR – Tu coche como el primer día.




















